El subsecretario de Educación, Francisco Cabrera, ha afirmado que alrededor del 80% de los maestros no asistieron a las reuniones continuas organizadas por el Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG). Esta declaración se enmarca en un prolongado conflicto entre el STEG y el Ministerio de Educación (Mineduc) sobre la negociación del acuerdo colectivo y otras reivindicaciones laborales.
Las reuniones constantes son una modalidad de protesta usada por el sindicato para ejercer presión sobre el gobierno en asuntos como aumentos salariales, calidad de trabajo y la aplicación de políticas en la educación. No obstante, Cabrera ha mencionado que la mayoría del cuerpo docente no ha participado en dichas acciones, lo cual podría reflejar una carencia de respaldo general entre los profesores.
Este entorno ha provocado diferentes respuestas en la comunidad guatemalteca. Por un lado, ciertos grupos piensan que la escasa asistencia a las reuniones muestra una disminución del poder del sindicato y una posible falta de confianza de los maestros en sus dirigentes. Por otro lado, algunos ven este escenario como una señal de división en el gremio educativo, lo que podría mermar su habilidad para negociar con el gobierno.
En este contexto, el Mineduc ha expresado su disposición a continuar con el diálogo y la negociación con el STEG. Sin embargo, ha dejado claro que existen límites en los temas que pueden ser discutidos, especialmente aquellos que comprometen la rectoría del sistema educativo. Por ejemplo, el ministerio ha rechazado propuestas que impliquen que el sindicato tenga injerencia en procesos técnicos y administrativos, como la capacitación docente o la evaluación del desempeño.
Por otro lado, las autoridades han destacado que existe una ola de confusión acerca del proceso de diálogo, y han subrayado que las sesiones están formalmente documentadas y son accesibles al público. Asimismo, se ha comunicado que se colabora en un planteamiento salarial en conjunto con el Ministerio de Finanzas, buscando optimizar las condiciones de trabajo del personal docente.
Por su parte, el STEG ha mantenido sus demandas y ha convocado a nuevas manifestaciones para presionar al gobierno. Sin embargo, la baja participación en las asambleas permanentes podría indicar una disminución en la movilización del magisterio, lo que podría afectar la efectividad de sus acciones.

