martes, mayo 21

Cómo las operadoras se preparan para la avalancha de IA generativa | Tecnología

Se espera que la tecnología detrás de ChatGPT, Google Gemini y tantas otras aplicaciones similares dé lugar a un mercado de 1,3 billones de dólares en 2032. Es la llamada inteligencia artificial generativa, que en 2022 movía un volumen de 40.000 millones de dólares, y crecerá a un apabullante ritmo del 41% anual, según Bloomberg Intelligence.

En esta explosión por venir, las empresas mejor colocadas para obtener beneficio económico son las proveedoras de servicios de IA. OpenAI, Google o Microsoft llevarán sus productos a los consumidores finales. Pero lo harán a través de las redes de las operadoras, que no quieren quedarse fuera del reparto del pastel. Otras veces, con la explosión del vídeo bajo demanda, las redes sociales o las aplicaciones móviles, todo el volumen de negocio ha pasado de extremo a extremo de la red, sin ceder nada por el camino. La pregunta es si con la inteligencia artificial ocurrirá lo mismo.

El incremento en el uso de la IA generativa, además, podría traer también un aumento del tráfico en las redes. En un estudio sobre el sector de las telecos, la consultora IDC prevé que la cantidad de tráfico se dispare y habla de un impacto significativo en la capacidad de la infraestructura y la latencia. El caso más básico: una consulta a ChatGPT genera más congestión que una búsqueda en Google

Por ahora, las operadoras no han notado nada fuera de lo normal. “El crecimiento del tráfico de datos en nuestras redes ha sido una constante desde hace más de diez años; crece un 30% al año”, comenta Bernard Despres, vicepresidente de red central, automatización, seguridad y servicios E2E de Orange. “Diría que no es difícil de gestionar el aumento de volumen, es más complicado cuando hay más diversidad en el tipo de datos”, añade en referencia a la variedad de tráfico que generan servicios y aplicaciones diferentes.

Julia Velasco, directora de Red de Vodafone España y directora de la Red de Datos para Europa del grupo, coincide en que el tráfico ya crecía mucho sin inteligencia artificial generativa. Si bien, puntualiza: “Cuando miras qué tipos de casos de uso podrían desarrollarse más rápido con IA generativa, hay una parte muy importante de procesamiento y generación de imágenes. ¿Va a llevar esto necesariamente a un incremento de tráfico en las redes? Entiendo que sí”, señala en alusión a casos de uso concretos, como la identificación de amenazas en imágenes de cámaras de seguridad, lo que conllevaría picos de tráfico localizados.

Extraer beneficio de los servicios de IA que pasan por las redes

Es ya una demanda tradicional de las operadoras que las grandes plataformas que prestan servicios a través de sus redes, como Netflix, Google, Spotify o WhatsApp (los llamados OTT o empresas over-the-top), compartan ingresos. Entre los argumentos que esgrimen está su necesidad de hacer costosas inversiones en infraestructura, a las que se les pide que contribuyan.

Con el fin de obtener mayor beneficio económico de sus redes, operadoras de todo el mundo han puesto en marcha la iniciativa Open Gateway. Este sistema estandariza herramientas de programación, APIs, para que una aplicación pueda acceder a capacidades específicas de la red. Una fórmula pensada para servicios con más trayectoria, como el vídeo bajo demanda, pero que también podría aplicarse a herramientas de IA generativa.

“Una aplicación podría optimizar su servicio o añadir valor con base en capacidades que la operadora podría activar o desactivar de manera dinámica en la red. Esto podría exponerse a través de APIs”, explica Velasco. “Si tu aplicación, como desarrollador de una solución de inteligencia artificial generativa, mejora con esa capacidad adicional, creo que ahora los operadores vamos a estar en una posición mucho mejor para monetizar nuestros servicios.”

Aún no hay APIs destinadas a servicios de IA generativa, pero en Orange también creen que el marco de Open Gateway permitiría obtener ingresos de los desarrolladores de este tipo de aplicaciones. “Lo que tenemos hoy en día es un modelo OTT, pero gracias sobre todo al 5G tenemos capacidades muy avanzadas, como una latencia muy baja, una alta velocidad o una gran fiabilidad. Creemos que iremos evolucionando este modelo OTT, porque las aplicaciones necesitarán una calidad individualizada. Se trata de dar a los desarrolladores de aplicaciones la posibilidad de tener acceso a capacidades avanzadas de la red 5G. Esto lo estamos haciendo a través de la iniciativa Open Gateway”, detalla Despres.

El directivo de Orange ilustra para qué podrían utilizarse estas capacidades avanzadas: “En Netflix, por ejemplo, puedes tener retraso en la señal. No hay problema. En cambio, la aplicación necesita entregar vídeo de alta calidad. Por su parte, DAZN o cualquiera que retransmita un partido en directo necesita un servicio en tiempo real, porque el usuario no quiere ver el gol dos minutos después de su vecino”. De esta forma, cada aplicación podría utilizar las APIs de red que más le convengan a su caso específico de uso.

“Como teleco, puedo ofrecer un producto basado en IA generativa o puedo buscar cómo me hago parte de la cadena de valor ligada a esta tecnología”, apunta Velasco. “Y aquí entran conceptos que se sustentarían en Open Gateway para exponer esas posibilidades. Yo expongo a los desarrolladores de soluciones de IA generativa las APIs que les permiten optimizar sus sistemas a través de lo que la red ofrece. Creo que iniciativas como Open Gateway nos van a permitir no ser un mero soporte de esa evolución tecnológica”.

La mayoría de las grandes operadoras están inmersas en Open Gateway. También Telefónica, aunque desde esta compañía únicamente señalan que aún no hay APIs específicas para aplicaciones de IA generativa. En cambio, sí aprovechan esta tecnología para mejorar sus redes. Carolina García Sánchez, responsable de IA en Telefónica Global CTIO, cuenta: “Estamos tratando de construir unos chatbots o asistentes para ayudar a los técnicos a saber en todo momento qué es lo que está ocurriendo en la red y cómo lo tienen que solucionar”.

En la operación de redes, la IA generativa se puede usar para la gestión e incluso la anticipación de incidencias. “Otra de las cosas que exploramos es la posibilidad de usar la IA generativa como una interfaz de lenguaje natural para preguntarle directamente a la red qué es lo que está pasando”, apunta García Sánchez. Aquí la inteligencia artificial tradicional monitoriza las conexiones, mientras que se emplea un modelo generativo para hacer la consulta.

Tanto Vodafone como Orange también tienen programas que exploran este uso de la IA generativa para resolver incidencias en sus redes. Después de todo, las operadoras no solo serán intermediarias de la tecnología. También serán destinatarias. La consultora de McKinsey estima el impacto potencial la IA generativa en la industria global de las telecomunicaciones en un rango entre 140.000 y 180.000 millones de dólares.

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